lunes, 26 de diciembre de 2011

Visita a Can Fabes

No puedo opinar del Can Fabes anterior (c/Sant Joan, 6 Santceloni, Barcelona http://www.canfabes.com/), cuando vivía Santi Santamaría... porque nunca se terció mi visita. Y, por un lado, está bien no tener referencias para no estar condicionado... aunque en este caso me habría gustado poder tenerlas. Me dicen que sigue fiel al espíritu de uno de los cocineros más grandes que ha tenido la historia de la cocina española, pero con la personalidad propia de Xavier Pellicer, al frente de los fogones.

Se ha hecho con las riendas de la dirección de este restaurante con hotelito -el Relais Châteaux más pequeño del mundo- Regina, la hija de Santi. Una joven con las ideas muy claras y muy resuelta, que nos hizo sentir como en casa y que divide su tiempo entre el restaurante de Santceloni y el de Singapur. Nos cuenta que emprenden una nueva etapa, aunque se mantienen algunos platos que han tenido en carta durante sus 30 años de trayectoria.

Charlamos con Xavier y nos habla de la importancia que le da al producto y de la cercanía de su cocina con la biodinámica. Disponen de 2 menús: uno de temporada y otro de homenaje a Santi. La bodega de Can Fabes, dirigida por el sumiller Antón Márquez, es espectacular.


Disfrutamos mucho de nuestra cena en el restaurante, regada con los vinos que elaboran ellos mismos: un cava elaborado con la variedad parellada; un blanco chardonnay fermentado en barrica y un tinto hecho a partir de la uva merlot.

Varios aperitivos iniciaron el menú: grisinis de orégano, crema de boniato, macarons de aceituna negra y anchoa, crocante de bacalao con piel de pollo o hamburguesa de bonito en tartaleta. Luego fueron desfilando otras delicias como las setas en escabeche con azafrán, la navaja sobre crema de patata al aceite de chorizo, el crocante de pan y papada de cerdo sobre uva moscatel o el capuchino de castaña con crujiente de perdiz.

Los platos fuertes: unas espectaculares verduras biodinámicas sobre tierra de cacao y ciervo; una trucha con huevas, escarola y crema de almendra; unos raviolis de calabaza con su crema y un descomunal tronco de cigala; unas acelgas biodinámicas -daba gusto verlas en crudo: preciosas, tersas, frescas...- con pan de salvia y ajo y tomate seco acompañadas de carpaccio de gambas; un foie a la brasa con un caldo de puerro; un dentón con socarrat y setas variadas del Montseny y emulsión de algas nori con almendra fresca y una butifarra impresionante, hecha con carne de vaca vieja, a la brasa con una salsa bordelesa de caersete las lágirmas.

Con ciertas dificultades, después de tal banquete, logramos tomarnos los postres: un helado de mora con compota de manzana y brownie, un tiramisú catalán de café, queso fresco y salsa de naranja y petit fours varios a cada cual más apetecible.

Una experiencia gastronómica inolvidable.

martes, 20 de diciembre de 2011

Aperitivos para Navidad

He recopilado algunas recetas de canapés o aperitivos para estas fiestas, sencillas pero bastante apañaditas, que van a formar parte de uno de mis menús naveideños. Ahí van, por si os son de ayuda.

Canapés de salmón ahumado y aguacate
Picar tomate, cebolleta y aguacate en daditos. Aderezar con zumo de lima, sal y cilantro picado. Cortar unas lonchas de salmón ahumado en tiras. Colocar la mezcla de aguacate sobre rebanaditas de pan tostado y encima el salmón.

Tostas de anchoa, tomate y queso de cabra
Triturar unas anchoas con su propio aceite, unas hojitas de albahaca y unos piñones. Si queda muy espeso, incorporar un poquito más de aceite de oliva virgen extra. Untar con esta pasta unas rebanadas de pan de chapata. Encima, poner un medallón no muy grueso de queso de cabra y unos tomates secos cortados en tiras. En el momento de servir, gratinar en el horno.

Chupitos de crema de calabaza "arreglada"
La podéis preparar casera, pero como se trata de ahorrar tiempo, ponerse guapo y sentarse a la mesa con nuestros invitados, compramos una buena crema de calabaza ya hecha.
Metemos entre dos hojas de papel vegetal unas lonchas de jamón ibérico, y las cocinamos en el microondas a máxima potencia. Las sacamos y las troceamos.
Calentamos la crema, la servimos en vasos de chupito y añadimos el crujiente de jamón, un poco de orégano y un chorrito de aceite de oliva en cada uno.

Tortilla de setas
Freír unas patatas peladas y troceadas y una cebolla como para tortilla de patata, con su aceite y su sal correspondientes. Saltear varios tipos de setas a parte. Juntar todo y añadir unos huevos batidos. Mezclar bien y cuajar por ambos en una sartén con un poco de aceite. Cortar en cuadraditos y ¡listo!

Patatas rellenas de pollo
Cocemos en agua con sal unas patatas no muy grandes y las partimos por la mitad. Vacíamos un poco de la pulpa con una cucharita, dejando como medio dedo de grosor para que no se partan. (La patata que sobra la podemos aprovechar para un puré)
Salteamos cebolla morada y unos trocitos de pollo y sazonamos. Añadimos nata líquida y curry en polvo. Dejamos cocinar unos minutos. Con esta mezcla, rellenamos las patatas. En el momento de servir, les damos un golpe de horno.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Lúa, una casa de comidas del siglo XXI

Llevaba mucho tiempo oyendo hablar de este restaurante. Lúa (C/Zurbano, 85. Madrid http://www.restaurantelua.com/) es la apuesta personal de Manuel Domínguez. En pleno barrio de Chamberí, este joven cocinero gallego nos ofrece un menú único que va cambiando cada semana, en función de lo que ofrece el mercado.

Sus platos toman como base recetas tradicionales a las que aplica las técnicas más actuales sin perder la esencia de cada producto.Además de la comida, en este coqueto restaurante, nos pareció ejemplar el servicio de sala, atento y muy profesional.

El menú degustación cuesta 47 euros, bebidas a parte e incluye 5 platos y 1 aperitivo. También ofrece un menú maridaje, en el que cada plato va acompañado por un vino, por 72 euros y un menú ejecutivo, que consta de aperitivo, primer y segundo plato y postre, por 31 euros.

Nosotros tomamos un aperitivo de lo más original compuesto por un chupito imitando a una caña de cerveza, con gelatina de mosto y espuma de ajoblanco; una aceituna esferificada, un tomate cherry de queso, anchoa y piquillo con salsa de mole poblano.

Nos encantó la ensaladilla de marisco con mahonesa al vino albariño y huevas de erizo y el salteado de setas variadas con yema de huevo escalfado y puré de patata con un toque de cocido y láminas de trufa negra.

Como platos fuertes llegaron una merluza al vapor con verduras, sopa de maíz, crema de cacahuetes y tierra de aceitunas negras y un cochinillo confitado a baja temperatura sobre ciruelas, pasas y orejones confitados y una espuma de leche.

Y también nos pareció muy rico el postre: un tocinillo de cielo de papaya con sus pipas y arroz con leche, en su punto justo de dulzor.

Regamos nuestro menú con un Cava Parxet 2007, un Albariño de nombre "Ovo", de 2009, criado sobre lías en depósitos con forma de huevo y un tinto chileno, Pérez Cruz de 2009, hecho con las variedades carmenere, syrah y cabernet sauvignon.