lunes, 20 de febrero de 2012

Loft 39, Casa Rafa y El Molino

En esta entrada os cuento mi experiencia en tres restaurantes de Madrid en los que he estado hace pocos días. Ya los conocía pero hacía mucho que no los visitaba.


Empiezo por Loft 39, en el número 39 de la calle Velázquez (www.restauranteloft39.com). Hace pocos meses saltaba a la palestra por alzarse con el primer premio de la última edición del Campeonato de Pinchos de Valladolid, gracias a su original creación "Buenas noticias de nuestra tierra", elaborado por Daniel Méndez Sancho. Se trata de un steak tartar de carne de ternera, relleno de helado de queso de cabra, mostaza y miel y envuelto en una hoja de periódico hecha de oblea de arroz y pasta filo. Lo probamos, junto a otros platos como las croquetas de cecina y los buñuelos de trufa y tierra de hongos; el tartar de atún rojo con guacamole; la cigala con crema de castañas; el ravioli de pan relleno de yema de huevo con espuma de patata o el bacalao con salsa verde y trocitos de morcilla. De postre estaba rica una especie de bomba de avellana recubierta con trocitos de barquillo dorado y un helado de café y el vino nos gustó bastante, un Rioja tinto Federico Paternina Selección Especial de 2008.

Continúo por Casa Rafa (C/Narváez, 68 http://www.restauranterafa.es/), uno de los mejores sitios de la capital para tomar marisco aunque nosotros comimos otras cosas. Además de sus medias raciones, me encanta la ensaladilla rusa y hay pocos lugares donde la hagan tan rica como aquí: con la patata justamente cocida -ni entera, ni deshecha- y la mahonesa con la textura adecuada, aunque no lleve atún. Además de este plato, probamos unos buenos ibéricos: jamón y lomo; unas zamburiñas con cebolla confitada; unos langostinos y verduras en tempura y unos ricos bocaditos de merluza rebozada. Para terminar, un surtido de postres (flan, tarta capuchina, canutuillos de chocolate rellenos de crema pastelera, sorbetes...) y un albariño para beber.

Y termino por El Molino (Carretera M-404 Km 9,.300 Navalcarnero - Chinchón, El Álamo), un restaurante al que llevo yendo con mi familia prácticamente desde que abrieron hace muchos años. Nunca nos ha defraudado. Como especialidades, gamba blanca a la plancha y carnes a la brasa. Entre los entrantes, ofrecen otros mariscos, aunque no siempre- como percebes, camarones o navajas, embutidos ibéricos de Guijuelo, espárragos trigueros a la plancha, ensalada de pimientos rojos asados y setas guisadas, entre otros. Y, de segundo, la estrella es la carne a la brasa al peso, con sus correspondientes patatas fritas recientes y una salsita chimichurri, que tiene su gracia, aunque no le hace falta. Buena relación calidad-precio.