miércoles, 29 de febrero de 2012

Cocteles y tapas en las fiestas de Estado Puro

Me gusta mucho el concepto de los "Estado Puro". Son los gastrobares de Paco Roncero y NH, con sus tapas y raciones y su decoración cañí. Me encantaba el de la Plaza de Neptuno (uno de mis rincones preferidos en Madrid) y ahora también el de Palacio de Tepa (Plaza del Ángel s/n junto a Plaza de Santa Ana).

Estuve hace poco el último jueves de mes, que es cuando celebran sus fiestas tematizadas. Cócteles y combinados a mitad de precio para los que demuestren su amor en el mes de los enamorados, la “tapera mayor”, con agua de Valencia versionada para todos coincidiendo con las fallas valencianas, flamenco fusión en abril, tapas castizas para los chulapos y chulapas en San Isidro o fiesta playera para sobrellevar el calor de Madrid en verano son sólo algunas de las sorpresas que ha diseñado Estado Puro Palacio de Tepa para los próximos meses.

Y es que el gastrobar de Paco Roncero ha programado un dinámico calendario de fiestas temáticas para los últimos jueves de cada mes desde las 22:30 horas, con decoración, música, dress code, coctelería y gastronomía tematizados y ofertas y descuentos especiales.
Yo probé varias tapas como las croquetas, la mini hamburguesa, la bomba de carne, los palitos de berenjena con samorejo y los chipirones en su tinta. Para beber, nos hicieron un original juego en el que nos dieron a probar varios snacks y a cada uno le correspondía un tipo de gintonic.

La programación se puede seguir al detalle en el Twitter de Estado Puro @TapasEstadoPuro.

lunes, 20 de febrero de 2012

Loft 39, Casa Rafa y El Molino

En esta entrada os cuento mi experiencia en tres restaurantes de Madrid en los que he estado hace pocos días. Ya los conocía pero hacía mucho que no los visitaba.


Empiezo por Loft 39, en el número 39 de la calle Velázquez (www.restauranteloft39.com). Hace pocos meses saltaba a la palestra por alzarse con el primer premio de la última edición del Campeonato de Pinchos de Valladolid, gracias a su original creación "Buenas noticias de nuestra tierra", elaborado por Daniel Méndez Sancho. Se trata de un steak tartar de carne de ternera, relleno de helado de queso de cabra, mostaza y miel y envuelto en una hoja de periódico hecha de oblea de arroz y pasta filo. Lo probamos, junto a otros platos como las croquetas de cecina y los buñuelos de trufa y tierra de hongos; el tartar de atún rojo con guacamole; la cigala con crema de castañas; el ravioli de pan relleno de yema de huevo con espuma de patata o el bacalao con salsa verde y trocitos de morcilla. De postre estaba rica una especie de bomba de avellana recubierta con trocitos de barquillo dorado y un helado de café y el vino nos gustó bastante, un Rioja tinto Federico Paternina Selección Especial de 2008.

Continúo por Casa Rafa (C/Narváez, 68 http://www.restauranterafa.es/), uno de los mejores sitios de la capital para tomar marisco aunque nosotros comimos otras cosas. Además de sus medias raciones, me encanta la ensaladilla rusa y hay pocos lugares donde la hagan tan rica como aquí: con la patata justamente cocida -ni entera, ni deshecha- y la mahonesa con la textura adecuada, aunque no lleve atún. Además de este plato, probamos unos buenos ibéricos: jamón y lomo; unas zamburiñas con cebolla confitada; unos langostinos y verduras en tempura y unos ricos bocaditos de merluza rebozada. Para terminar, un surtido de postres (flan, tarta capuchina, canutuillos de chocolate rellenos de crema pastelera, sorbetes...) y un albariño para beber.

Y termino por El Molino (Carretera M-404 Km 9,.300 Navalcarnero - Chinchón, El Álamo), un restaurante al que llevo yendo con mi familia prácticamente desde que abrieron hace muchos años. Nunca nos ha defraudado. Como especialidades, gamba blanca a la plancha y carnes a la brasa. Entre los entrantes, ofrecen otros mariscos, aunque no siempre- como percebes, camarones o navajas, embutidos ibéricos de Guijuelo, espárragos trigueros a la plancha, ensalada de pimientos rojos asados y setas guisadas, entre otros. Y, de segundo, la estrella es la carne a la brasa al peso, con sus correspondientes patatas fritas recientes y una salsita chimichurri, que tiene su gracia, aunque no le hace falta. Buena relación calidad-precio.

viernes, 10 de febrero de 2012

Tiempo de calçots

Hasta el mes de marzo se extiende la temporada de calçots, esa cebolla tierna oriunda de Valls,(Tarragona) y comida típica de payeses. Desde hace tiempo, se puede disfrutar en varios restaurantes madrileños. 15 días atrás, los probé en Calçot (http://www.calsot.com/), un lugar en Hoyo de Manzanares, ideal para ir con niños, por su parque infantil y con una oferta de calçots y otros productos y platos catalanes como los embutidos o los caracoles a la llauna, todo cocinado a las brasas.

Los calçots se asan a la brasa, para comerlos se pelan y, pertrechado el comensal con un babero para no mancharse, se acompañan con la tradicional salsa romesco, de la que hay varias versiones. Principalmente, lleva en su composición tomates asados, ajo, ñoras, aceite de oliva, pan tostasdo, sal, almendras y avellanas.

También tienen un "Menú Calçotada" en el Restaurante Pedralbes, del Grupo Oter (http://www.restaurantepedralbes.com/). Cuesta 38 euros sin iva y sin bebida e inclute Pan amb tumaca, Brandada de bacalao, los Calçots y Butifarra con monchetas o judías blancas. El plato fuerte son las chuletitas de cordero con salsa alioli y el dulce final, la clásica crema catalana.

Ayer estuve en la Calçotada que anualmente ofrece el Grupo Paradís a la prensa (http://www.paradismadrid.es/). Para el público, son los fines de semana a medio día hasta finales de marzo, por 35 euros. Era la primera vez que iba y llegué al final del menú... con dificultades. El festín empezó con un delicioso pan con tomate y los mencionados calçots, a discreción, que en este lugar presentan la peculiaridad de que se sirven fritos en tempura. Turno de los embutidos catalanes que llegan en una tabla de madera, con cuchillo, para que los cortes a tu gusto: fuet, butifarra negra y butifarra blanca. Espectaculares tomates cultivados en la propia huerta de Paradís y ensalada de escarola hasta que aterrizan las carnes a la brasa: pollo -riquísimo-, panceta, lomo de cerdo ibérico, chuletas de cordero y judías de Ganxet. El broche: increíble crema catalana y los imprescindibles frutos secos, todo ello con porrón de vino dulce.

viernes, 3 de febrero de 2012

Andrea y sus amigas

Andrea Tumbarello ha sido nuestro anfitrión en la cena que organizó el pasado lunes para un grupo de mujeres vinculadas con el mundo de la gastronomía. En nuestra mesa, además del cocinero siciliano, la única presencia masculina fue la de Miguel Garrido, gerente de la Cámara de Comercio de Madrid y gran gourmand.

Con Miguel y con Andrea, afincado en Madrid desde hace algunos años y al frente de la trattoria Don Giovanni (http://www.dongiovanni.es/), disfrutamos de un magnífico menú en un nuevo espacio. Se trata de un local privado, abierto muy cerca de su restaurante, pegado al Parque del Retiro. Tiene pocas plazas, una gran mesa, una cocina vista y ofrece la posibilidad de cocinar para tus invitados o de que cocinen para vosotros.
 
El servicio, encabezado por Irwin y Álvaro, fue impecable. Para acompañar la cena, nos sirvieron 3 vinos italianos: Nozze d'oro, Barbaresco Produttori y Barolo Principiano.
 
Muchos de los platos que probamos llevaba una de las trufas negras de Teruel que, un año más, Andrea volvió a comprar en la subasta benéfica que se celebra en Madrid Fusión.
 
Empezamos probando un cóctel, hecho por el barman Carlos Moreno (O'Clock), que vino expresamente a prepararnos un Bloody Mary con un toque de trufa. Acompañó a un poco de queso parmesano y a esa mortadela maravillosa boloñesa.
 
El menú:
Stracciatella con bottarga y puré de mango. Un tipo de queso italiano con huevas de mújol prensadas y desecadas.
Carpaccio de langostino con vinagre de mango.
Corazón de alcachofas con abrigo de scamorza ahumada (otro tipo de queso italiano, con un sabor muy particular).
Flor de calabacín rebozada, dedicado a mi amigo Gaspar (un plato que Andrea cocinó en honor de nuestro buen amigo, que se fue en abril del año pasado).
El mejor plato de este año, huevo Millesimé. Una fina crema de boletus a la que se añade una yema de huevo de corral con caviar de trufa y trufa rallada.
..."y terminamos con un plato dulce como mi mujer: Fossatelli con manzana caramelizada y láminas de trufa". Un tipo de pasta rellena muy suave, con el contrapunto perfecto de la fruta.
De postre, una mousse de queso con castaña.
 
Deliciosa cena y agradable velada.